lunes, 25 de diciembre de 2023

Poema abierto.

Amanece occidente, 
oxidado y mudo, 
mientras,
caen las bombas sobre Gaza.

Brillan las luces en la noche, 
vuelan las bolsas, los paquetes, 
las cañas en las barras, 
las risas en las esquinas...
mientras, 
caen las bombas sobre Gaza. 

Mama lucha por su vida, 
mis querid@s soportan 
la vigilia, 
desde aquí lo que puedo, 
mientras, 
caen las bombas sobre Gaza. 

Mi corazón inmóvil ,  frena, 
mis piernas, 
mis manos congeladas, 
mi respiración detenida... 
mientras,
caen las bombas sobre Gaza. 

Las gentes votan desquiciados
que fomentan el odio y las guerras
mientras... 
las bombas llueven sobre Gaza. 

Hoy 24 de diciembre 
y no cesan las bombas, 
los brazos rotos, 
las vidas sesgadas
Gaza resiste. 

Pasad vuestras navidades 
como puedan. 
Una tristeza inconmensurable, 
inunda mi alma. 

domingo, 19 de noviembre de 2023

Al desconsuelo, lucha.

Los niños y las niñas
los ancianos todos, 
las madres, borradas
de la faz de la tierra, 
los brazos rotos, 
el horror en sus caras, 
me duelen.

Cada bomba,
cada botanada de fuego,
lacera mis mañanas,
mina mi sonrisa,
el desasosiego.

Cada escombro,
cada fosa común,
todos los amaneceres
truncados,
pesan sobre mí.

No hay consuelo
posible,
en este mundo
mudo.
Golpear al capital sionista, 
donde este presente,
 única herramienta
del desahogo.

La ayuda posible
de las hormigas,
organizarse y golpear.

Organizarse y golpear.

domingo, 5 de febrero de 2023

La memoria


                       
                                                                          A  Mario Uriburu, Judith Castro, Héctor Fornés
                                                                               Estela Fornés, Hernán Coll, Paco Donate,
                                                                               Hugo Sella, Oscar Rolón, Clement Muñoz
                                                                               Victoria Nauda.

Estos son mis ausentes
me faltan. 

Jóvenes llenos de vida, 
 aguardan con sus antorchas en el horizonte. 

Viven en mi sus cicatrices , 
marcas en el bastón de mi andadura. 

Les paso lista sin reproches, 
pensándoles, 
sufriéndoles. 

Siento sus presencias
en este recuerdo tan vivo.

Los vinos pendientes,
las charlas inconclusas,
todos los abrazos que nos prometimos, 
las risas. 

Hoy recuerdo a los míos, 
el cariño que les profeso, 
ensancha la mañana.

sábado, 30 de julio de 2022

Suspenso en el aire

Veo un avión suspendido

colgado en la inmensidad

como las bolas en las navidades

un globo aerostático,
un barrilete.

No es un helicóptero,
estoy seguro.

Es un avión suspendido,
ya por su pésima ortografía,
o las piruetas inconfesables del piloto.

Cuelga del aire
no va para atrás,
ni para adelante,
carente de estela alguna.

Suspendido en el firmamento, 
como si de una nube se tratase. 

Es una avioneta en suspenso, 
en peligro, 
al son del viento, 
meciéndose ingrávida. 

Y si fuese una señal, 
inexorablemente un mensaje, 
una advertencia. 

Y si estoy entonces,
en el lugar preciso,
desde esta perspectiva
puedo afirmar...
que esa avioneta 
viene a mí.

sábado, 3 de octubre de 2020

Todo llega.

Tan vacío
el silencio llena,
con aristas
de hielo astillado
la casa grande.

Ahora más,
y seria,
ahora más.

Gestionar los silencios,
los gritos mudos,
la ola rompiendo
el acantilado lejano,
imagino,
el acorde en la madrugada,
la puerta golpeando,
la cisterna suelta,
la nevera abierta,
lo importante,
que echamos a faltar.


domingo, 22 de marzo de 2020

La tormenta, después de...



Al final paso,
los lunes fueron eternos,
los sábados simples.

Y llegó el día
en el que un aplauso
al vacío, a la noche,
fue una balsa

La trinchera,
tus cuatro paredes,
la resistencia.

En el tiempo,
de la espera,
la pausa,
otea horizontes.

Te pienso,
a través del esmerilado
cristal del recuerdo
y abrazo.

¿Cuando,
dejamos de convocar,
nuestras sonrisas ?

¿ Porqué, 
abandonamos la plaza,
enarbolada ?

 ¿ Donde la utopía,
tan extraviados
como andábamos?

Te pienso, donde estés,
reeditando nuestras gestas,
nuestras charlas infinitas,
mirándote.

Cuando todo pase,
la tormenta digo,
espero no ser el de ayer,
sino el de antes,
e intuyo el reencuentro,
tan lleno de voces, 
y bienvenidas.

domingo, 14 de julio de 2019

Estas son las mías.

Las manos son de quién las trabaja. Crean, bailan, brincan.
Sobre las cosas y las pieles. Son caricias.
Atrevidas hasta el arrebato, son irreverentes al poder de turno.
Son puño en alto en la plaza tierna.
Ellas son cada día más iguales, reclaman su tiempo.
Le juegan una partida al silencioy la ganan.
Mis manos son tuyas haz con ellas, son tus armas
de construcción masiva.
Las comparto porque, si solas pueden
juntas encenderán las hogueras del mañana, el horizonte en ciernes.


domingo, 20 de enero de 2019

Busqueda.

Y si fueras mar?

Te buscaría en cada
golpe de luna,
ahí donde la menguante
llama a su hermana
en su ayuda.

Te seguiría
por los senderos,
las montañas.

Porque tal vez, digo,
sos eso, mi utopía
todas las revoluciones,
los vientos todos,
todas las caricias.
El último abrazo
que recuerdo.

Mientras,
en la buhardilla
donde el cielo acaba
y las sábanas
esconden sueños,
amanece.

domingo, 9 de diciembre de 2018

El sabor de la muerte.

                                A mi querido Hugo Sella (Sapito)

¿A que sabe la muerte?
me pregunto.
Si tu la muerdes
como a una manzana,
sabrá acaso como esta tristeza
que no me abandona,
talvez a las revoluciones
que no abordamos,
quizás sepa a ese tren
que no me he subido,
o a un verso inacabado.

Sabrá a amor o a desamor,
Hugo querido,
quise acompañarte,
y estoy extraviado,
la soledad que todo lo cubre
o el desamparo desangelado.

Sabrá la muerte al odio felino,
que baja de la Europa
rancia de antaño,
nutriendo al lobo
y sus fauces,
del dolor de los nuestros,
que nunca olvidamos,



martes, 21 de noviembre de 2017

Las colecciones.

De soldaditos,
regalos de abuela,
de sellos postales,
de paquetes de cigarrillos,
de cajitas de fósforos,
de hojas de árboles,
de insectos.
De cafeteras domésticas,
de libros de café.
De instrumentos de percusión,
de los que jamás,
salió una nota,
de figuritas redondas y cuadradas,
de futbolistas mudos,
de chapas del fin del mundo,
a la vuelta de la esquina,
de tus caricias, de tus besos tiernos,
de tus recuerdos vivos,
tatuado.
Las colecciones,
el álbum tridimensional,
de mis emociones.

Instantanea de infancia.

¿Dónde quedó,
la instantánea aquella?
La carcajada de madre,
ante el asombro.
La abuela trajinando
enseres,
y en niño errante,
montado en una silla.
Por yelmo el colador,
el escudo una tapa de olla,
la escoba estandarte,
y el horizonte,
más allá de las paredes.
Los rosales
perfumando el patio,
la pava silbando,
el agua del mate,
y un tango, sonando.
detrás de las montañas.
Instantánea del tiempo,
en el que,
no todo eran fotos,
rincones del alma,
que afloran
de su escondite.
De aquél niño errante,
a este hombre,
que a veces acierta.
Recuerdos que amanecen.



sábado, 11 de noviembre de 2017

Algo sobre café.

Quizás, sea un buen momento para recordar. Recordar, pasar dos veces por el corazón, y ahí estan presentes los primeros momentos, los primeros pasos. Por entonces, la bayeta de limpiar la barra era utilizada para toda la máquina y la lanza de vapor, acumulaba restos de leche de todo el jornal. Como os habéis dado cuenta hablo de café, ¿de café?
Hace catorce años el sentido común pasaba por otro lado, los sabores tostados en extremo, el torrefacto (café tostado con azúcar) en las mezclas, la potente presencia de robustas, el amargor preponderando sobre la acidez. Hace catorce años cuando comencé a trabajar en Marabans, me introduje en un mundo donde la defensa del producto, se transformo en una tarea cotidiana, como nosotros definíamos , "taza a taza".
Hubo mucho de docencia, y hubo mucho de aprendizaje.
Saber e interpretar el pulso al café, una bebida que en su elaboración lleva tanto cariño y entrega, tanto proceso que entendíamos se podía estropear en cualquier parte del mismo. La preparación del blend, el almacenaje y el reparto, el mantenimiento de los equipos, la mano del barista.
Esta claro que lo que hoy parecen conceptos superados, hace apenas una década eran completamente revolucionarios.
Enfrentamos desafíos, de la mano de jóvenes emprendedores, ya hace un tiempo, nuevos establecimientos donde la cerveza casolana marida con el café de especialidad, y las harinas recuperadas nos devuelven sabores olvidados, ese espacio donde refugiarnos... la pausa.
La acidez de la fruta imponiéndose al amargor, rompiendo moldes, transformando.
Soplan vientos de cambios, nuevos horizontes, en el futuro la utopía (parafraseando a Galeano) "esa escusa que nos sirve para andar".

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Necedad.

Nadie sabía exactamente lo que era la nada, y ninguno también.
Las afueras, la periferia, el desierto! Vociferaron al unísono.
Se equivocaban, aún en el páramo más inhóspito, la vida late.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Enajenado



Si me dices ven, voy,
si me dices piénsame, sueño,
si me pides boca, beso.

Si me dices aire, floto,
si me dices blanco, pinto,
si me dices mora, lucho.

Siempre estoy enajenado,
el barrilete de tu tormenta,
la algarabía de ser en vos.
Si me pides sol..

sábado, 21 de octubre de 2017

De protocolos y estructuras.

Vi "Tierra y Libertad" hace tiempo y la peli, me ayudó a comprender muchas cosas. A ver porqué el enemigo avanza impune entre nuestras diferencias, esas que somos incapaces de hablar.
En "Noveccento" se repite la imagen, que consuma la derrota. Los camiones del ejercito regular, desarmando al pueblo, ansioso por acabar la faena revolucionaria, pero ya en Roma las cosas habían cambiado.
Pienso que es una historia circular, de un problema irresuelto, que aflora siempre ahí, cuando estamos apunto. ¿Porqué no definir primero lo fundamental de lo secundario? La derrota del fascismo digo, y si eso después nos encaramos.
No hay peor dolor, que el que produce el fuego amigo, yo se de eso, la gente mira horrorizada, lo fatal y lo premeditado conjugándose. Mientras algunos preguntan, hay respuestas que todos saben.
Al fascismo no le derrotaremos con estructuras, porque en ellas son campeones, ni con oscurantismos, porque provienen de las practicas inquisitorias, ni con protocolos, ni requisitos, porque ellos son burócratas por naturaleza.
Solo le temen a la libertad.
El pueblo empoderado de aquella plaza cualquiera de la campiña italiana, era libre. Las jóvenes de esa sección cualquiera de esa milicia autogestionada eran libres. Las compas del video "A galopar", que compagino un compañero en la campaña de junio del 2016... nos sentíamos libres.
Por eso cuando se esgrime un "documento" como dogma, pesado como la biblia de entonces, con aristas tan finas que cortan y que hacen del "circulo", un cubo... cojo el manual bajo el brazo... me siento en el banco de una plaza y comienzo con sus hojas a hacer aviones de papel.
Y la plaza, como podéis imaginaros, se transforma en una fiesta.


jueves, 19 de octubre de 2017

Grito de libertad.

Viene de lejos,
de las entrañas de las gentes,
del sentimiento libre.
las ansias de volar.

Las ganas suman,
contagian,
encienden hogueras
en el horizonte,
la marea multiplica
y en su viaje,
Itaca,
la musa del trovador.

 Por respirar profundo,
presos,
por gritar insistente,
presos,
por emanciparse,
presos...
presos por amar,
al pueblo y su lengua,
a la tierra y su cielo,
la vida.

Liberadles...
el país reclama,
la plaza ruge
en silencio...
la rosa y el libro,
la estaca tumbará.


Santa Margalida, 19/10/2017, a Jordi Cuixart y Jordi Sánchez presos por el gobierno de España, por defender la libre determinación del pueblo catalán, el firme derecho de votar.




martes, 17 de octubre de 2017

La Pelota Imposible.


  1. Hubo un tiempo en el que llegaba a todas las pelotas. No era bueno, tenía una gambeta , que no estaba mal, y en el toque corto, se defendía bastante... tenía lo que dicen profundidad. Ahora cuando tiraban una pelota por la banda las corria a todas, incluso a las imposibles esas que uno piensa no va a llegar, no va a llegar... y llega. Asi era "el peti", rápido en el sprint, y luchador de las pelotas perdidas.
    Cuando salió del reducto familiar del patio de... la casa y se incorporo al barrio, lucia la camiseta de Unión de Santa Fe, con el dorsal numero 7 (que por entonces portaba Heber Ernesto Mastrangelo, un jugador rapidisímo, desbordante), en el barrio ya había un Sergio. Por eso el Gaby, el Fernando, el Carlitos (los capos de la pandilla), le rebautizaron con el apellido del mítico jugador tatengue. Así fue entonces conocido primero con el sobrenombre de "Mastrangelo", que con el tiempo se fue abreviando con el simple... "el Mastran". Fue conocido por los campitos de Escalante, de Don Bosco, de Santa Teresita y algún que otro, barrio contra barrio. El pibe siempre jugaba igual, iva a por todas y si podía hacer un gol bonito, lo festejaba más que quince feos. No era un perfeccionista, que va!... le encantaban los goles raros, los de palomita, los cruzados al rincón, las carambolas, la improvisación. Amaba la belleza, la belleza de lo imperfecto,
    En el cole siempre fue “el peti”, pero al final del curso cuando cundían los abrazos y las promesas de: – nos seguiremos viendo!!! Ariel Fernández le puso en el libro de despedias “ al mejor “Alí” (otro jugador tatengue) y puntero derecho, del 7 A”. Comprendió entonces que talvez esa era su seña de identidad, la de pelearlas todas, la de correr todas las pelotas incluso las imposibles... sobretodo las pérdidas.
    Con el tiempo reconoció en rueda de amigos y con la boca pequeña, que comenzó a darse cuenta que los años le ivan cayendo encima una tarde cualquiera, en una carrera cualquiera cuando, pese al esfuerzo, los rebufos, la agitación palpitante... no llegó.
    Y fue entonces, cuando el desánimo estaba por apoderarse de su cuerpo y la cabeza tirar la toalla, que pensó, en cuantos partidos le quedaban por jugar, que cuantas pelotas le tiraría la vida por la banda... y saben que, decidió, jugarlos todos, correrlas todas. Porque al fín y al cabo la vida es eso, un intento que a veces nos sale bien.

sábado, 22 de julio de 2017

El reencuentro.

La de dejé en el aeropuerto, mejor dicho, la dejamos...  o nos dejó. Lo cierto es que cuando partió, quedamos mudos, gimiendo apenas, vacíos de soledades, nosotros los tan acompañados, los tan arropados.
Mientras se estaba yendo, se giraba y nos lanzaba su penúltimo adiós, y otro... y otro... así hasta que las lágrimas solo se intuían en la distancia-
La "Pitu", che... la "Pitu", ese torbellino de amor que te arrasa.

Semanas atrás, cuando Alicia me pregunto: ¿Que sensación?... tu hermana... diez años.
Miedo, tengo miedo, le conteste sin dudarlo. Respuesta que reitere ante el requerimiento de una compañera, días mas tarde.
¿Miedo? pregunto la muchacha, que no entendía.
La llegada de la "Pitu" después de diez años, me producía un temor irracional, incomprensible.
Temor a qué, interrogaba un trozo mío, y cuando la pequeña salió por la puerta de llegada, lo comprendí, todo.
Donde me había metido estos diez años. Diez años, una montaña de semanas, quichicientos días, un montón de aniversarios, que fueron pintando canas, fortaleciendo y debilitando a partes iguales. Muchísimo tiempo, diez años, con sus 31 de diciembres y sus 9 de julios, como me pude despistar tanto.

La espera de ese momento, en el que una parte de vos interpela a la otra, ¿Donde carajo te metiste?.
La visita, el reencuentro traía consigo esa cuestión, subyacía en ella y asustaba.
En esta década, vino Toni y fundamos "Independents" en clave local para resolver problemas cercanos... no había ni wasap, ni telegram, por entonces.  Años después, nos juntamos con Pep y Rafa y fundamos S´Ateneu junto a Agueda, Ma, Antonia, Cati,... y organizamos mercadillos de todos los tipos de segunda mano, "Sa Virollas", los navideños, los del coleccionista... recitales de todos los colores y tamaños... conferencias con sabor a fresas y otras de chocolate. en una de ellas conocí a David y cuando montó "Iniciativa" me invitó y le acompañe. Y de su mano conocí a Juan Carlos y cuando tiró "la piedra en el estanque", me dijo "¿Sergito, te parece que Podemos?" a lo que contesté: "claro que Podemos" y me monté en esa tormenta, cuyo aire aún sopla con fuerza, en el espíritu.
Mientras tanto miles de horas trabajando el café en la empresa que dicen, ahora es grande.
Y Sergi creciendo, y Maribel omnipresente multiplicándose, madre, compañera, trabajadora... mujer. Lo fundamental y lo secundario conjugándose. lo intrascendente y lo importante debatiendo, debatiéndose en mí.

El amor de hermanos, cuando se aman, claro, es ese regalo maravilloso e inconmensurable que te da la vida. Por eso una parte mía, la emprendedora y movediza, la del compromiso y la responsabilidad, esa que se aturde, para no pensar todo lo que te extraña, "Pitu", menea en un rincón la cabeza. Mientras la otra, le dice: Hermano, ¿aprendiste?.



jueves, 8 de junio de 2017

De obreros y héroes

Los superhéroes
también acaban sus fuerzas.
Ven escapar
por la última rendija de su desaliento
el alito que les quedaba.
La penunbra apenas,
amenazando.

Miran atras,
y se preguntan:
¿valió la pena?
y en sus cabezas
se amontonan 
dudas y certezas
a partes iguales.
Miran alrededor 
y el horizonte
aparece lejano,
esquivo.

Los villanos 
se relamen,
prisiones tienden,
sistemas que encarcelan,
mermar sus sonrisas
buscan,
maniatar la alegría,
todo eso que no se compra.

Mientras aquellos,
los míos,
rayando el anti y el super
miran la forma
de recuperar,
se aferran a sus impulsos
a sus convicciones
a su amor por la vida.
Encontrando
en su conciencia proletaria
la inspiracion necesaria,
aquella,
que desmonta la amenaza,
la perfídia y la mentira.

Con un golpe de su capa,
una palabra,
el cincel o la pala,
el escudo o el andamio,
encuentran... las respuestas,
a todas las preguntas,
y vuelven a luchar
quise decir,
a vivir.





miércoles, 7 de junio de 2017

Abrazo hormiga.


                                            a mi amigo,
                                            Clement Hormiga.


Cuando sonríes
tu presencia intacta,
se expande, y
tu abrazo hormiga,
me arrasa.

Atraviesa 
todas las defensas,
desmonta 
todos mis miedos,
me devuelve a la vida.

Tan aturdido,
tan confundido,
como estaba.

Cuando apareces
tu temple hormiga
me infunde confiança,
y la armonia
de tus notas dulces,
enarbolan mañanas.

Son la melodía
de mi lucha huerfana,
el estandarte 
de mi día a día.

Mi Fuente
de inspiración.