Autobús de las seis de la mañana,
del rostro desnudo de sonrisa,
de párpados cayendo interminables
de latinos, marroquíes, negros, orientales;
de gentes y bolsos.
Bolsos de todos los colores y tamaños,
rojos, azules, verdes, amarillos.
Bolsos que bostezan,
cuelgan de los hombros
y espaldas dobladas,
tirados en el suelo,
sentados en sus butacas
ligeramente adormecidos.
Bolsos de semblante serio,
de firmeza aguda,
de mano trabajadora.
Sucios de polvo, algunos,
portan la merienda del albañil;
otros, cuatro papeles y un libro.
Bolsos anti-robo
¿Quién va a querer
entrar a saco en ellos,
a estas horas,
para urgar en sus sueños flacos?
Con un cargamento
de bolsos multiraciales,
el autobús de las seis
llega a mi destino.
Escrito el 05/10/2001.
lunes, 3 de enero de 2011
domingo, 2 de enero de 2011
LA PLUJA. (Poema de Sergi).
La pluja,
el pou és ple,
tot està banyat,
ningú surt de casa
sense estar ben abrigat.
Ha d'agafar el paraigua i l´abric
i ja pot sortir pel cami.
Escrit per Sergi Storti Bordoy en 2010.
el pou és ple,
tot està banyat,
ningú surt de casa
sense estar ben abrigat.
Ha d'agafar el paraigua i l´abric
i ja pot sortir pel cami.
Escrit per Sergi Storti Bordoy en 2010.
Escritos para el hijo que llega. ( Dos, 2002 ).
Hijo,
habrá que jugar mucho,
hay cientos de soldaditos en el arcón;
habrá que compartir mucho,
lo que hay no alcanza para todos;
habrá que disfrutar con intensidad los buenos momentos,
y reservar a los malos, los dientes y los puños.
Habrá que trabajar duro, el martillo y la hoz
están en el granero.
.................................................................
Al llegar, tocó la puerta.
Llamó, antes de entrar,
con aires de caballero
y un dejo de rebeldía,
nos miró y dijo : - Ahora somos tres.
.................................................................
habrá que jugar mucho,
hay cientos de soldaditos en el arcón;
habrá que compartir mucho,
lo que hay no alcanza para todos;
habrá que disfrutar con intensidad los buenos momentos,
y reservar a los malos, los dientes y los puños.
Habrá que trabajar duro, el martillo y la hoz
están en el granero.
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Al llegar, tocó la puerta.
Llamó, antes de entrar,
con aires de caballero
y un dejo de rebeldía,
nos miró y dijo : - Ahora somos tres.
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Escritos para el hijo que llega. ( Uno, 2002 ).
Me dijo un ciempiés que venías.
Al rumor, me lo confirmó la langosta.
El manzano se enteró al descuido,
la lechuza hizo correr la voz.
Después hubo silencio,
tu llegada, hijo,
trae la magia al bosque.
.....................................................
Pensamos en ti,
en la inconmensurable alegría de tu llegada.
El himno de la vida,
tocando fanfarrias de victoria.
El triunfo final del ser.
Pensamos en ti, hijo que llegas,
pillándonos con el mundo a medio construir.
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Al rumor, me lo confirmó la langosta.
El manzano se enteró al descuido,
la lechuza hizo correr la voz.
Después hubo silencio,
tu llegada, hijo,
trae la magia al bosque.
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Pensamos en ti,
en la inconmensurable alegría de tu llegada.
El himno de la vida,
tocando fanfarrias de victoria.
El triunfo final del ser.
Pensamos en ti, hijo que llegas,
pillándonos con el mundo a medio construir.
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Obra maestra.
Sólo imágenes tuyas, mi amor,
en la cabeza se arremolinan,
en vertiginosa sucesión, una tras otra,
despertando el deseo de plasmarte en lienzo,
con cuatro pinceladas curvas,
en pasteles y verde esperanza...
que son los colores de las madres.
La obra supondría
la cima del artista.
años mas tarde quizás,
el deleite de los críticos.
Ah! Si no fuera por mis limitados
conocimientos de pintura,
¡qué bello cuadro haría de ti!
Sergi , desde tu vientre, ríe
ante el mamarracho de tinta y lapíz,
con tanto desparpajo, que contagia.
Escrito en 2002.
en la cabeza se arremolinan,
en vertiginosa sucesión, una tras otra,
despertando el deseo de plasmarte en lienzo,
con cuatro pinceladas curvas,
en pasteles y verde esperanza...
que son los colores de las madres.
La obra supondría
la cima del artista.
años mas tarde quizás,
el deleite de los críticos.
Ah! Si no fuera por mis limitados
conocimientos de pintura,
¡qué bello cuadro haría de ti!
Sergi , desde tu vientre, ríe
ante el mamarracho de tinta y lapíz,
con tanto desparpajo, que contagia.
Escrito en 2002.
Madres.
Maribel,
construye en su vientre
tu primer cobijo,
de carne y plasma,
de piel y cariño,
de lágrimas y entrega,
también de ansiedad.
Prepara tus ropitas con esmero.
Piensa en ti.
¿Habrá creido su cuerpo
poder con tal milagro?
.... de creación,
de solidaridad extrema,
de sobriedad espartana,
como un gesto de amor.
Sergi, tu madre carga
con la ilusión de tu vida.
No lo olvides.
Escrito en el 2002.
construye en su vientre
tu primer cobijo,
de carne y plasma,
de piel y cariño,
de lágrimas y entrega,
también de ansiedad.
Prepara tus ropitas con esmero.
Piensa en ti.
¿Habrá creido su cuerpo
poder con tal milagro?
.... de creación,
de solidaridad extrema,
de sobriedad espartana,
como un gesto de amor.
Sergi, tu madre carga
con la ilusión de tu vida.
No lo olvides.
Escrito en el 2002.
sábado, 1 de enero de 2011
Infancia.
Empiezo a enumerarte,
de atrás para adelante.
La copa de los árboles que añoro,
las hormigas laboriosas, escurridizas,
las ciruelas reventando contra el suelo.
El baldío frente a la plaza desnuda,
la simpleza de su cabello al viento,
las guerras de semillas con los muchachos.
Las tardes interminables de pileta,
las siestas infaltables de fastidio y picardía.
¡Ah! Infancia,
inagotable arcón de los recuerdos.
Escrito en 1999.
de atrás para adelante.
La copa de los árboles que añoro,
las hormigas laboriosas, escurridizas,
las ciruelas reventando contra el suelo.
El baldío frente a la plaza desnuda,
la simpleza de su cabello al viento,
las guerras de semillas con los muchachos.
Las tardes interminables de pileta,
las siestas infaltables de fastidio y picardía.
¡Ah! Infancia,
inagotable arcón de los recuerdos.
Escrito en 1999.
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