domingo, 9 de agosto de 2015

Hechizo.


Tu piel,
ese sortilegio contradictorio,
en ocaciones irreverente,
en otras desprevenida,
que hechiza.

La pócima.

En la mediocridad del entorno,
la luz de tus ojos,
una copa de oxígeno,
un bálsamo que cura.

Intentos.

Lleno el aire de besos
buscando tu boca,
y muerdo,
la espesura de la noche.
Encuentro la nada,
el desaliento.

viernes, 7 de agosto de 2015

Guardapolvo blanco y sonrisa nueva . (1997)

      Hace veintiún años, yo tenia nueve y un blanco guardapolvo, que daba que hablar.
La mañana lucia radiante, o al menos eso pinta el recuerdo. Nos apretujamos en el coche del viejo , rumbo al colegio. El frio invierno, muy distinto por esos tiempos empañaba los vidrios. Prendemos la radio, somnolientas nuestras cabezas rebotan una y otra vez sobre el asiento.


      La noticia nos toma de sorpresa, entonces, se suspenden las clases. No sé, yo no entendía. Que el gobierno, que el ejercito... reorganizarce!! grita... Se suspenden las clases, pienso`. Una mañana para mi solo, sonrio. No voy a la escuela... ¿Que otra cosa piensa un niño de nueve años?


       El tiempo me demostró que entre a un gran funeral vestido de guardapolvo blanco y sonrisa nueva.


       Algunos vecinos, los más, respiraban aliviados, ahora si... otros, los menos, hacían sus valijas, muchos sin lograrlo. Solo atino a decir en la distancia que me pesa tanta ausencia, tanto cadáver irresuelto.


        La secundaria de entonces, nuestra gran anestecia. Olvidá, olvidá, no seas boludo, no te metas. Ponete la corbata, cortate el pelo que juntan piojos y las ideas sudbierten el orden. Acá todo esta bien.
Olvidá, olvidá!! Agarra la pelota que somos campeones!!
Olvidá, olvidá!! Toma el fusíl que ganamos!!
Caen los aviones, se hunden los barcos. Ganamos!!
Muera el gusano invasor!!


        Un soldado herido me mira con tristeza, el frío y la gangrena hicieron su trabajo, la indiferencia el nuestro. Falleció ayer de un tiro en la sien.
Muera el gusano invasor!!


        Olvidá, olvidá!! Que es hora de comicio, ahora si que estás preparado.
Y resulta que en estos últimos doce años, mandan los que mandaron siempre y gobiernan los que pasaron por la zaranda.


        No importa, algunos vecinos los más están satisfechos, ya estamos reorganizados en un país, en el que día a día se salvan los menos. Claro está que estos menos, poco tienen que ver con aquellos que hace veintiún años hacian sus valijas con rumbo desconocido.


        A la universidad entré, y me quedé un tiempo largo, muy largo talvez y me fuí. Nunca me banque la falta de tipos y tipas de cuarenta y pico, que con flores, guijarros y gorriones buscaron otro cielo.
 
        Tenia guardapolvo y sonrisa nueva en un velorio de miles, que hoy faltan de cuerpo, y de millones que ausentes de alma, lloran.


        Hoy tengo  un oficio propio, muy nuestro, cabo trincheras, sin espacio fijo, ni tiempo, ni periodo, para no ser descubierto. En algunas cabemos cincuenta y una guitarra, en otra quince, un cuadro y una poesía, en otras setenta y respiramos jazmines de vida. En todas organizamos la resistencia.


        La próxima vez que vengan, los esperaré de pie.


        Yo tenía nueve años, hoy me recuerdo con los puños y los dientes apretados.


        Vos cuantos tenías?




                                                                             Santa Fe 24 de marzo de 1997.





sábado, 20 de junio de 2015

Parlamente-ando.

Comienzas a transitar la calle y la luz te aborda, te asalta, viene a vos. Hace calor, pero cuando entras en la galería imponente que conduce hasta la entrada, un golpe de aire fresco te despierta y te transforma, te cae encima una sensación de santuario, de monasterio, que te relaja. Las caras familiares de tanto salir en la tele, la tele, los focos que apuntan indiscriminadamente. El sonido de fondo de los carruajes, la luz diáfana expandiéndose abrazándonos... me aferro al macuto, desciendo cuando ya levitaba, peligro dicen mis sentidos, los pies tocan tierra y la camiseta recita S´Ateneu. En la entrada te piden el nombre, te preguntan, te inscriben y pasas. Y besas, y abrazas, y enhorabueneas, lagrimeas y suspiras.  El parlamento balear se abre en canal e incorpora a su río este afluente con ambición de cauce. Entra Podemos con sus diez diputados y una enorme responsabilidad sobre sus espaldas, a consolidar una mayoría parlamentaria de izquierdas, que están plantadas en un momento histórico y posiblemente irrepetible, si no se acierta, claro.
Y ahí están Alberto, Laura, Xelo, Balti, Carlitos, los compañeros y compañeras diputados de las islas hermanas, las islas hermanas. Y ahí estan las Anas, los Mateu, los Pep, las Antonias, los Carlos... y con ellos entramos todas y todos al hemiciclo, las hormiguitas de Ma, la paciencia de nuestras compañeras y compañeros, las horas restadas a nuestros hijos, las gentes de los Círculos y los GAP. Con ellos entramos nosotros y toda la ilusión descargadas en nuestras espaldas por nuestras gentes, que preguntan en los bares, cuando barren las aceras, en las sobremesas familiares...  Por eso debemos ser conscientes que junto a nosotros entran al parlamento nuestros vecinos, y si no somos capaces de contagiar esta idea estaremos vencidos, si no somos capaces de transmitir esta energía... habremos sido engullidos por la moqueta, por la comodidad de los escaños, por el lujo de los candelabros, que hipnotizan.

Sorpresa.

" ¿Viste lo que hizo?, le dijo.
¿Qué?, le contestó, desde atrás de la barra mientras le observaba sin pestañar.
Se fue sin pagar, comentó con sorpresa.
Si, lo sé...¿vos miraste su cara, aturdida y feliz?. Yo a los enamorados les perdono cualquier cosa. Le dijo y... sin tiempo a la reacción, ante la mirada atónita de la parroquia, le cogió la mano y regaló una sonrisa."

sábado, 13 de junio de 2015

De futuro y río.

Campeando temporales,
las tardes en que la luna sueña
con el mañana, vamos.
Trayendo los pesados andamios
del desencuentro a cuestas.
Los hermanos se miran,
se equidistan, se palpan,
se diferencian, se reprochan
las noches de imsomio.
Ayer, solo, fueron carne y uña,
ayer, solo, codo con codo,
ayer, solo, agua del torrente.
Ayer, solo ayer,
fueron plaza multicolor,
escritorio y fatiga.
Dicen que el tiempo lo cura,
que el amor les redime si es verdadero,
que la sangre les tirará al fin.
¿Quién no admira a los que luchan?
 En el error y en el disenso,
el pensamiento activo, la dialéctica.
El tiempo, siempre, la perspectiva,
el trazo en el camino.
Los hermanos se miran...
El cántaro, que una vez en el suelo,
es río se convierte en ola
y es presagio de mar.